sábado, 15 de junio de 2013

“NO VOTAR” ( IV )









          “NO VOTAR” ( IV )



  “DERROTANDO EL GOLPE BLANCO”


                          Iván Ljubetic Vargas, historiador del
                          Centro de Extensión e Investigación
                          Luis Emilio Recabarren,    CEILER



Los momios no se pierden. Saben lo que vale el voto.  Por eso una vez que fracasó el paro patronal de Octubre de 1972, gracias a los trabajadores y los militares leales, pusieron en marcha un plan para derrocar al Gobierno Popular de Salvador Allende por medio de las elecciones de marzo de 1973.

EL VOTO ARMA SUBVERSIVA
“No se trata sólo de elegir un nuevo Parlamento; hay que elegir un nuevo Gobierno”. Este fue el slogan del Partido Nacional en la campaña electoral parlamentaria, que debía culminar el 4 de marzo de 1973. Reflejaba el pensamiento de la oposición,   que se había unido en la CODE (Confederación Democrática). Formaban parte de ella el Partido Nacional, la Democracia Cristiana, la Democracia Radical y el Partido de Izquierda Radical. Su meta era lograr los dos tercios de los parlamentarios: a lo menos 100 diputados y 17 senadores. De esta forma tendrían la cantidad necesaria para acusar constitucionalmente al Presidente Salvador Allende y derrocarlo legalmente. Era el “Golpe Blanco”.

SE  SOBABAN LAS MANOS
Reinaba gran optimismo en la CODE. Se regocijaban ante las graves dificultades del Gobierno,  que ellos  con ayuda del imperialismo habían creado. Veían en cada persona que hacía cola un voto para la oposición. Los más pesimistas hablaban de obtener el 65% de los sufragios, pero ni un punto menos.

Eduardo Frei Montalva trataba por todos los medios acumular la mayor cantidad de adhesiones. Pretendía alzarse como el líder de la oposición. Su equipo trabajaba en esa dirección. Por ejemplo, Rafael Moreno, uno de sus incondicionales, escribió en ‘La Tercera’ del 12 nde enero de 1973: “Por eso Frei salió a cruzarse  democráticamente en el camino de los que pretenden someter a los chilenos. Ya se siente en el ambiente, Eduardo Frei va a obtener una inmensa votación, porque es la forma concreta de atajar a los comunistas para que no consumen el asalto final de nuestro país. Los chilenos, especialmente las mujeres y los jóvenes lo saben, el único que arregla este pastel es Eduardo Frei”.

UNA VEZ MÁS LA “YEGUA MADRINA”
El 1 de marzo de 1973, a sólo tres días de los comicios, publicó ‘El Mercurio’: “Todas las encuestan coinciden: las fuerzas democráticas obtendrán una gran victoria. Sólo difieren en que unas asignan a la Unidad Popular no más del 20% de los votos –es decir una cola de cuatro quintos-, en tanto que otros le conceden hasta un 36%, equivalente a una cola de casi dos tercios... La cola más corta, la única que consuela a La Moneda –de dos tercios- se funda en supuestos imposibles: que los chilenos se abstraigan del hambre, se olviden la destrucción de las industrias y del comercio, que acepten la catástrofe de la agricultura, que disimulen el despilfarro de los fondos públicos, la inflación, la carestía... Es demasiado pedir”.

PERVERSO ROL DE LA “IZQUIERDISTA”
En esa misma edición,  ‘El Mercurio’ reprodujo un Informe Confidencial del MAPU, titulado ‘La Unidad Popular al desnudo’. Era un documento elaborado por la Comisión Política del MAPU, de corte ultraizquierdista, que se lanzaba contra la política económica del Gobierno, contra Allende y el Partido Comunista. Este documento que llegó a manos de los enemigos del proceso revolucionario, fue muy bien aprovechado por la oposición.

Las elecciones del 4 de marzo de 1973 demostraron la amplia democracia que existía en Chile durante el Gobierno Popular.

EL VALOR DE VOTAR BIEN
También que todos los intentos de la reacción se estrellaron contra la conciencia de gran parte del pueblo.

La Unidad Popular obtuvo el 43,39% de los sufragios. Sus diputados subieron de 57 a 63 y, en el Senado, ganó tres bancas más.

Esos resultaron constituyeron una nueva victoria del pueblo chileno. El  ‘golpe blanco’ fue derrotado: la reacción no pudo derrocar legalmente a Salvador Allende.

La oposición pretendió desconocer los cómputos entregados. El general Carlos Prats González, entonces ministro del Interior,  les salió al paso. En conferencia de prensa afirmó: “Las elecciones han sido ejemplares”.

‘The New York Times’ escribió: “Allende, perdiendo obtuvo una victoria  sicológica”

OTRAS ELECCIONES IMPORTANTES
La mayoría del pueblo no se equivocó. En medio de graves problemas de desabastecimiento, producto del boicot internacional y del sabotaje de la reacción interna, comprendió que había que votar y votar apoyando al Gobierno Popular.

Los resultados de esas elecciones del 4 de marzo de 1973 derrotaron otro de los intentos por derrocar el Gobierno de Salvador Allende.

Valió la pena votar entonces. Así como ahora es necesario hacerlo.

Por eso, los comunistas llamamos a votar y a marcar preferencia por Michelle Bachelet.