lunes, 8 de mayo de 2017

GUILLIER DIO EN EL CLAVO




SE SIENTE, SE SIENTE, GUILLIER PRESIDENTE


                                                              Iván Ljubetic Vargas, historiador del
                                                              Centro de Extensión e Investigación
                                                              Luis Emilio Recabarren, CEILER



                 

Alejando Guillier pegó en el clavo. Fue certero al analizar la actual coyuntura en Chile. Y lo hizo al iniciar sus palabras en la proclamación realizada por el Partido Comunista el domingo 7 de mayo de 2017. Dijo:

“Estamos en una encrucijada histórica. Hoy nos reunimos acá para celebrar una alianza política que se ha propuesto darle a Chile un horizonte de cambios que hagan del país uno más justo, más igual y más humano.

Hay quienes pueden realizar estos cambios pero no quieren. Hay otros que quieren los cambios pero no pueden. Nosotros queremos hacer los cambios y podemos hacerlos. Y los estamos haciendo. Esa es la diferencia”.

AHÍ ESTÁ LA DIFERENCIA ENTRE UNOS Y OTROS

Chile necesita cambios. Se requiere seguir avanzando en base a lo realizado por el Gobierno de Michelle Bachelet.

Los momios, y en esto ha sido muy claro el capitalista Piñera, quieren llegar a La Moneda, para volver atrás todo lo avanzado en estos años.

El Frente Amplio, donde no dudamos hay sectores muy bien intencionados, y  que cuenta con el apoyo irrestricto de los medios de comunicación en manos de los patrones, no tiene la fuerza por sí solo, para llegar a La Moneda.

La Centro Izquierda, llevando como su abanderado a Alejandro Guillier, es la única alternativa viable para triunfar y llevar a cabo los cambios imprescindibles. Pero hay que transformar esa posibilidad en realidad. Para comenzar reunir 35 mil firmas de independientes, de ciudadanos que no hayan firmado por ninguno de los partidos.  Hay que salir de nuevo a la calle, a donde está la gente, y ganar firma a firma este primer combate.

Los comunistas repetiremos  la hazaña de la relegalización.


(No hemos nombrado una  cuarta opción existente, porque no tiene peso alguno en la actual campaña presidencial)